Almacenamiento y conservación preventiva
COMO PROTEGEMOS Y CONSERVAMOS LOS MATERIALES QUE ENCONTRAMOS
Los almacenes se regirán en todo momento los parámetros de conservación preventiva. Los depósitos han de proteger los bienes de los agentes externos y minimizar todo lo posible los intrínsecos.
1. Criterios Básicos del espacio.
En la medida de lo posible el espacio de almacenamiento debe seguir los siguientes criterios:
- La comunicación con otras dependencias debe ser fácil y de recorrido corto.
- Formas y dimensiones: Los espacios que forman los depósitos deben estar en consonancia con el formato de las colecciones que alberga.
o Hay que tener en cuenta volúmenes, pesos, características materiales y estado de conservación a la hora de elegir el mobiliario adecuado donde deben ser guardados y ordenados los objetos.
o Se debe tener previsto un fácil sistema de accesibilidad y circulación tanto en el ámbito horizontal como vertical, y cierta posibilidad de crecimiento.
- Accesos: Los pasillos deben ser amplios, sin obstáculos o cambios de nivel.
- Control de riesgos de deterioro. Al mismo tiempo los diferentes espacios o ámbitos han de organizarse de manera racional, ayudando a mantener con la mayor facilidad posible los parámetros medioambientales de forma que sea lo más estable posible para simplificar y reducir el coste de las instalaciones necesarias.
- Luz natural. En el almacén la iluminación sólo es necesaria para los trabajos rutinarios de limpieza e inspección periódica, se debe prescindir de la iluminación natural.
2. Almacenamiento de objetos.
A la hora de almacenar bienes culturales debemos tener en cuenta algunos datos importantes como, por ejemplo:
- Tipo de objeto, formato y cantidad: Características de la colección, las diferentes dimensiones que puedan tener los objetos y el volumen de objetos que determinará el mínimo espacio requerido.
- Naturaleza de los materiales: Conocer el material constitutivo de los objetos es imprescindible para tomar las correctas medidas de conservación preventiva. Si se trata de una colección heterogénea, hay que conocer su proporción y su importancia relativa.
- Técnicas de ejecución: conocer la técnica de ensamblaje y la utilizada en la realización de cada objeto.
- Estado de Conservación: Los más deteriorados, necesitarán medidas más estrictas de conservación, porque son más sensibles a las formas de degradación.
- Historial clínico: conocer las restauraciones que se le han realizado a cada objeto para conocer sus condiciones óptimas de almacenamiento
- Hay que tener en cuenta las condiciones habituales de conservación. Se deben localizar diferentes espacios con diferentes características para adaptarse a las funciones o necesidades de cada momento y de cada material.
La mayoría de bienes arqueológicos conviene que se encuentren guardados dentro de contenedores y recipientes cerrados. Actualmente se emplean, por esta función, materiales sintéticos, se han descartado otros materiales como el cartón, la madera, etc. Los materiales sintéticos (polietileno, polipropileno, policarbonato, polimetil metacrilato) son muy estables, no son higroscópicos, y pueden ser herméticos, calidad muy importante. Además de ser transparentes lo que facilita un control sin necesidad de romper el microclima generado en su interior con ayuda de reguladores de la humedad que se pueden introducir dentro.
Por otro lado estos contenedores también facilitan su manipulación y transporte.
a. Metales.
Se recomienda envolver los objetos metálicos en papel de pH neutro ya continuación se debe introducir en una bolsa sin sellar o con orificios que permitan el intercambio de ventilación. Posteriormente se guardan los objetos en cajas o contenedores de plástico, polipropileno, por ejemplo, y rellenar el espacio sobrante con plástico de burbuja, o espuma de polietileno, etc., Para evitar el movimiento de las bolsas y atenuar los posibles golpes. No hay que olvidar identificar cada uno de los objetos correctamente, con un siglado, en la bolsa, el objeto, si es preciso y una lista de objetos en el contenedor para evitar abrirlo innecesariamente y romper el microclima creado. En cada contenedor se debería introducir una bolsa de gel de sílice también con orificios, porque se absorbe la humedad presente en la caja. El hielo se debe revisar una vez al mes para asegurar que cumple su función y cambiarlo siempre que sea necesario. <40% HR
b. Maderas.
Deben conservarse a una temperatura baja y una HR de 55%. En caso de que se trate de un material húmedo pendiente de la intervención de restauración se debe guardar en un contenedor cerrado conservando la humedad del medio donde fue encontrado, si es posible en una nevera a una temperatura que evite la congelación pero sea por debajo de 8 º C para prevenir la aparición de hongos, además se ha de eludir la luz solar y el agua se debe cambiar periódicamente. Si la pieza ya ha sido intervenida es recomendable realizarla en Ethamfoam, una matriz a medida un poco ajustada para que frene todos los posibles movimientos de la materia, debe introducirse en un contenedor cerrado de polietileno con arte-sorbato, un material que regula la humedad, absorbiendo y humedeciendo según sea necesario. Además es recomendable añadir en una bolsa agujereada un poco de algodón impregnado en una sustancia biocida para evitar la aparición de hongos.
c. Huesos.
El poco espacio que hay en los almacenes provoca que en ocasiones se guarden un número elevado de huesos en el mismo contenedor provocando daños por presión. Es recomendable realizar bandejas de espuma de polietileno, pegadas con reina termoplástica donde se irán encajando los huesos en las matrices realizadas a medida. Así se conseguirá el almacenamiento de huesos sin peligro de deterioro. Las bandejas una vez completas deben poder introducir en contenedores herméticos de plástico transparente. Para poder crear un ambiente más fácilmente controlable en torno a 19 º C y 50% de HR.
d. Vidrios y cristal.
Son materiales muy delicados, y por tanto se deben extremar las precauciones sobre todo en el momento de su manipulación. Es aconsejable diseñar soportes o matrices individuales en etham foam para asegurar su estabilidad. Después se pueden guardar en contenedores de plástico, correctamente identificados, si es necesario se puede poner una foto o dibujo para reconocer la pieza sin necesidad de abrir la matriz o la caja.
e. Materiales orgánicos en general (cuero, madera, fibras vegetales).
Se aconseja introducirlos en contenedores herméticos de polipropileno y polietileno, cada uno dentro de una bolsa hermética de polietileno agujereada y con una cama de espuma de polietileno (plastazote ®) para evitar que los objetos se muevan y deformen. En los contenedores se recomienda introducir arte-sorbato para tener un control cuidadoso de la humedad relativa en torno a un 55% para evitar que las fibras orgánicas se tensen is'afluixin con las fluctuaciones. Además es recomendable añadir en una bolsa agujereada un poco de algodón bañado en una sustancia biocida para eludir la aparición de hongos.
3. Medidas generales de conservación dentro del área de reserva
Manipulación: es uno de los mayores peligros que sufren los bienes culturales, por lo que deben extremar las precauciones mientras ésta se desarrolle.
- Se han de reducir al máximo la manipulación de bienes culturales.
- Realizar siempre por especialistas.
- En función del peso, forma, dimensiones, tipo de objeto, textura etc. La manipulación será diferente.
- Si se realiza con las manos deberán usar guantes dobles, uno de látex recubierto por uno de algodón. Evita que el sudor llegue a la obra.
A medida que se realizan estudios se conocen más datos sobre las medidas medioambientales necesarias en cada caso, y aunque no es correcto del todo ya que cada objeto puede tener unas necesidades diferentes dependiendo de donde procedan, lo normal es establecer valores estándares que faciliten el control los bienes culturales. Por ejemplo:
- Humedad relativa entre 10% y 50% según el objeto:
• Materiales arqueológicos secos: madera, hueso, cuero, textiles, piedra, cerámica, vidrio, estucos, mosaicos ... 50%
• Excepción: Metales (oxidación y corrosión) <30%
- La temperatura debe oscilar entre los 15-25 º C, sin olvidar que la HR depende en gran medida de la temperatura, aconsejando siempre la más baja.
• Materiales orgánicos muy húmedos: es aconsejable mantenerlo en las mismas condiciones que antes de ser extraídos.
• En recipientes herméticos.
• En el frigorífico evitando la congelación. <8 º C.
- Iluminación:
• Evitar totalmente la entrada de luz natural en el depósito, no debe haber ventana o deben taparse las existentes.
• Únicamente se iluminará cuando sea necesario, y bajo la correcta protección de filtros anti rayos UV e infrarrojos.
- Contaminación atmosférica:
• Aperturas, únicamente las necesarias y con garantía de que esta sellado ante la entrada de aire y contaminantes tanto atmosféricos como biológicos.
• Materiales inertes que no reaccionan con los objetos almacenados.
• Ventilación con filtro.
- Seguridad e incendios
• Sistemas de control de restricciones de acceso al personal.
• Seguridad antiincendios, cierre estanco por sectores, materiales de construcción ignífugos previsión de una vía de evacuación de emergencia para los bienes almacenados.
• Sistemas automáticos de detección: sensores con señal de alarma.
• Sistemas de cierre adecuados para prevenir el acceso de intrusos.
- Plagas:
• Control de insectos microorganismos y plagas.
• Control de limpieza, humedad, temperatura y ventilación.
El almacenamiento de los objetos debe estar dividido en diferentes espacios para albergar materiales con diferentes necesidades.
• En primer lugar se situarían los materiales inorgánicos: piedra, cerámica, vidrio, los cuales aceptan unas medidas ambientales más estándares sin ningún problema. 45% -50% HR y 18 º C T ª
• En otro ámbito se colocarían metales, cristales con problemas de transpiración, que deberían estar a una HR inferior a 40% para asegurar una correcta conservación.
• Por último, un espacio destinado a los materiales orgánicos, los cuales necesitan un HR del 55% y una humedad de 18 º C. En este espacio deberá estar muy controlada la aparición de hongos.
4. Mobiliario de almacenamiento
Los muebles que ordenan los objetos en el almacén pueden ser móviles como los compactos y las parrillas, o fijos como estanterías y archivadores. Existe un amplio tipo de mobiliario adaptado a cada tipo de objeto y los elementos utilizados en su acondicionamiento. Se pueden usar indistintamente muebles de metal (se recomienda que no sea inoxidable, por ej.: El aluminio anodina o acero galvanizado) o madera que ha de estar correctamente tratada para evitar la emanación de gases.
5. Materiales para soporte y almacenamiento
- Espuma de polietileno
- Bolsa de polietileno.
- Soportes de metacrilato.
- Cajas con cierre hermético.