Plan de conservación
TÉCNICAS DE INTERVENCIÓN DURANTE EL EXCAVACIÓN.
Durante la excavación los objetos encontrados son extraídos de un entorno en el que han sido enterrados durante un largo periodo, y con el que han llegado a un equilibrio. El momento de excavación puede reactivar de manera muy violenta el proceso de deterioro de los objetos al cambiar las condiciones ambientales.
La garantía de preservar los bienes arqueológicos hallados en la campaña supone el desarrollo de una estrategia de conservación basada en la planificación de todo el proceso. La conservación de los hallazgos se debe plantear en paralelo a la programación de la excavación, se tiene que tener en cuenta la planificación de la campaña, los aspectos geológicos y climáticos del contexto, los tipos de materiales susceptibles de encontrarse y su estado de conservación. Al mismo tiempo, se tendrá en cuenta el lugar de almacenamiento de los materiales. Este, aunque sea temporal deberá reunir las condiciones ambientales y de seguridad necesarias para su correcta conservación.
Examen, diagnóstico y documentación.
Desde que se encuentra, el objeto arqueológico, se convierte en documento de estudio de la ciencia de la arqueología y en objetivo de la conservación-restauración, exigiendo la determinación de su estado de conservación. En un corto periodo de tiempo, sin que por ello tenga que interrumpir la excavación, se debe llegar a un diagnóstico fiable, que incluya la propuesta de intervención diferenciando los tratamientos que deban efectuarse en el momento de la excavación de los que se realizarán con posterioridad, en el laboratorio.
No hay que olvidar en ningún momento la documentación gráfica: fotografías, dibujos, Descalzos, mapas, planos etc. que aportan información tanto para facilitar su posterior reconstrucción o reintegración, si fuera necesario, como para el estudio arqueológico aplicable a una determinada pieza.
Control de variables climáticas.
Las primeras actuaciones de la conservación arqueológica está destinada al control medioambiental, ya que se deben mantener unas variables climáticas lo más cercanas al contexto arqueológico donde se ha extraído el objeto, e ir modificándolas paulatinamente para producir los menores daños posibles a los artefactos. Esto, es especialmente importante en los materiales sensibles, como son los orgánicos, los porosos o los más degradados. Por estas razones, es importante conocer las variables climáticas y toda la información posible sobre el yacimiento, realizando en primer lugar un estudio del ambiente local.
Las variables climáticas que se deben tener en cuenta son: la humedad relativa y la temperatura (siempre relacionadas), así como las características del suelo, niveles freáticos, el potencial de oxidación, el pH, etc.
- Estudio de suelos, conocer sus componentes, para saber qué tipo de alteraciones pueden sufrir los objetos que se encuentren en él.
- Es importante conocer la humedad y la temperatura, ya que un cambio brusco de estas variables es una de las cosas que más daño puede causar a un objeto. Ya que los cambios bruscos de temperatura son menores cuando un objeto está enterrado.
- El pH del sedimento también es importante ya que ayudará a conocer las transformaciones químicas que se dan a los objetos, ya que por ejemplo los objetos orgánicos se conservan mejor en condiciones ácidas, mientras que los materiales calcáreos sufrirían grandes daños.
- Las sales: las sales pueden ser solubles o insolubles, y pueden solidificarse y causar grandes daños en la estructura o la superficie de los objetos, por eso es necesario conocer la cantidad de sales del medio, mediante análisis de gota.
- Eh º: Es el potencial de oxidación o reducción de ambiente, es decir la capacidad del suelo a ganar o perder electrones. (Oxidante = absorbe electrones) (reductor = mujer electrones) lo que conlleva una transformación química del material. Se relaciona con el pH.
- Las presiones físicas producida por la tierra, la presencia de maquinaria en la zona o las construcciones son un indicio de cómo se encontrará el material una vez desenterrado.
Una vez realizado este estudio y conocido el entorno se debe considerar como intentarán mantener las condiciones estables en las que se encontraba el objeto, ya que si se evitan cambios bruscos asegura que los materiales se mantengan estables:
- Control de humedad relativa y temperatura: se han de evitar variaciones de humedad y temperatura en torno a los bienes excavados. Techos que eviten la insolación de los materiales, cámaras de transición con aire acondicionado y humidificadores. El suelo es normalmente más húmedo que el aire por eso hay que rehumidificar, en general es suficiente añadir una cubeta con agua.
- La luz solar: es un agente muy peligroso por sus radiaciones. El material excavado ha quedado en unas condiciones de ausencia de luz. Esto supone que la presencia de luz de forma repentina puede acelerar algunas reacciones químicas y biológicas basadas en la fotosíntesis. Además, la luz solar aumenta la temperatura reduciendo la humedad, lo que puede provocar tensiones en materiales orgánicos, deformándose los, y provocar la cristalización en materiales porosos.
Se aconseja en estos casos crear cámaras de transición al ser extraídos y habilitar lugares climáticos aptos.
- Oxígeno y contaminantes: Normalmente el contenido de oxígeno bajo tierra es muy bajo, y se relaciona con el tipo de suelo. Por este motivo, al ser desenterrado, el material se expone a una cantidad de oxígeno mucho mayor. Para evitar las reacciones de oxidación y fotoxidació que pueden sufrir los metales y los materiales orgánicos, se deben guardar los objetos más sensibles dentro de recipientes herméticos. Si se puede sería correcto sustituir el aire por gases nobles, o colocar materiales que retengan el oxígeno.
Excavación.
Si durante el transcurso de la excavación aparece una pieza, se debe continuar la excavación a nivel de toda la unidad estratigráfica, delimitando la pieza al mismo tiempo, hasta que se consigue dejar a la vista todas las caras que la forman , dejando un margen de sedimentos de seguridad. Es importante no extraer jamás la pieza hasta que se haya excavado en extensión la unidad estratigráfica, ya que es necesario situar la pieza encontrada en su contexto no sólo para ver su correspondencia funcional con el resto de elementos, sino también para analizar el contexto tafonómicos de la UE. En este sentido, es importante señalar que no se excavan piezas arqueológicas, sino contextos arqueológicos. Por lo que la estrategia de excavación debe tener como objetivo principal el análisis global de la UE. Una vez analizada la misma se puede continuar el proceso de extracción según los criterios de restauración adecuados.
Limpieza.
En el momento de la excavación se aconseja no realizar limpiezas del objetivo, ya que normalmente se trata de un proceso irreversible, que se efectuará con mucho cuidado. Por eso se aconseja esperar a llegar al laboratorio. Lo que si se puede hacer, si es necesario, es una limpieza superficial mecánica que elimine los restos de tierra con un pincel o brocha sin dejar marcas, siempre que éstos no se encuentren adheridos a la superficie del objeto, ya que pueden ayudar a conocer con mayor exactitud el estado de conservación del objeto. Las limpiezas físicas y químicas se deben hacer en el taller de restauración.
Tratamientos genéricos aplicados en el momento de la excavación.
Los tratamientos que se hacen durante la excavación tienen como objetivo mantener el objeto en las mismas condiciones en las que éste fue encontrado. Deben ser preventivos y sólo si es imprescindible, se puede hacer una consolidación previa a su extracción, ya que nunca se deben utilizar materiales que puedan intervenir en posibles estudios posteriores. Además, es importante tener en cuenta que aunque se hagan provisionalmente los problemas posteriores pueden retrasar su intervención en el laboratorio. Antes de cualquier intervención sería necesario recoger todas las muestras necesarias para la realización de analíticas de estudio.
Toda intervención debe documentar indicando:
- El tratamiento al que se ha sometido la pieza.
- El área tratada.
- Los materiales empleados, disolventes y proporciones.
- Métodos de preparación y aplicación.
- Fecha de aplicación.
- Responsable del tratamiento.
Consolidación durante la excavación.
Sólo se aplicarán productos de consolidación sobre un objeto durante la excavación cuando sea imprescindible por su estado de conservación y para reforzar con el objetivo de garantizar su traslado sin que peligre su integridad.
La consolidación se entiende como un método de cohesión. Este procedimiento se ha considerar siempre como provisional ya la espera de la intervención en el taller de restauración.
Se debe tener en cuenta:
- Aplicar sólo al material que lo requiera, ya que si bien es útil para la conservación de la pieza, después supone aumentar la actuación en el laboratorio.
- Sólo deben usarse productos reversibles en la mínima cantidad, ya que después deben realizar tratamientos en los que puede influir.
- Se deben utilizar de acuerdo con el material a consolidar y con las condiciones del mismo (seco o húmedo).
o Material seco: paraloid B-72 al 3 -5% en acetona, chileno o tolueno.
o Material húmedo: Mowilith o Primal AC en disoluciones del 2 al 15%
- La singularidad de cada material y su estado de conservación solicitará la aplicación de consolidantes con viscosidades diferentes, variando la proporción del adhesivo al vehículo y determinará la forma de aplicación. Se puede aplicar según los siguientes métodos:
o Impregnación con brocha o pincel.
o Goteo.
o Inyección. Se introduce por grietas y fisuras para llegar al interior.
o Pulverización.
Una vez consolidada la pieza y evaporado el disolvente no puede formar una película en la superficie, ya que esto la impermeabilizar e impediría la ejecución de otros tratamientos posteriores cambiando el aspecto externo de la pieza. Si esto sucediera debería poder eliminarse sin complicaciones.
Extracción.
Si se trata de fragmentos sin conexión aparente, introducirán en una bolsa de plástico, de tamaño adecuado los fragmentos, con cierre hermético y orificios que ayuden a transpirar evitando la condensación. Se debe etiquetar introduciendo la etiqueta en otra bolsa para evitar que esta se borre con la humedad. Si se trata de un objecto fragmentado y descohesionat, se documentarán los fragmentos introduciendo a todos juntos para facilitar su recomposición en el taller de restauración.
Si se localiza una pieza entera, para evitar que se rompa, o en piezas fragmentadas pero con una disposición correcta y poca estabilidad del soporte. Hay que extraer en bloque. Debe ser una actuación a realizar sólo cuando sea necesario e imprescindible dotar al objeto de resistencia mecánica.
- Los métodos de extracción tanto para objetos volumétricos o planos se puede dividir en tres grupos:
o Engasado
o Bloques
o Camas rígidas.
A. Engasado.
Consiste en la aplicación de un soporte textil, normalmente gasa o telas de algodón de trama muy abierta.
Existen diferentes maneras de fijar las gasas:
- Se vende en tres direcciones realizando espirales a la vez que se tensa la gasa y la última en vertical, donde se aplica el consolidando. Se puede usar un adhesivo con las mismas cualidades exigibles a los consolidantes aunque con una densidad mucho mayor. También se pueden utilizar copolímeros vinílicos, polímeros acrílicos y adhesivos nitrocel · lulòsics disueltos en acetona. Una vez cumplida su función las pegatinas y las gasas deben retirarse sin que el consolidando haya llegado a la superficie del objeto.
- Se pueden utilizar vendas elásticas envolvente del objeto en forma de espiral de manera ajustada, con cuidado de sobreponerse las, y cubriendo el objeto de manera vertical y horizontal para evitar que el objeto se mueva.
- También se pueden utilizar vendas enyesadas, envolvente en primer lugar el objeto en papel aluminio y adhiriendo sobre este las vendas previamente humedecidas con agua, se pueden aplicar de igual manera que las anteriores, de forma en espiral, aunque sería más correcto aplicar pequeños tramos de entre 3 y 5 cm en diferentes direcciones para que al secarse y contraer a no haga presión sobre el objeto.
- Si se trata de reforzar objetos fragmentados con presencia de grietas, se pueden aplicar pequeños tramos de vendas bañadas en una disolución de adhesivo nitrocel · lulòsic al 5 - 15% en acetona, o aplicar el pegamento disuelto con un pincel. Se aconseja aplicarlo únicamente por una cara, mejor la interior.
- A objetos planos frágiles con necesidad de refuerzos para su levantamiento, se aplicará con un pincel el adhesivo espeso y luego las vendas con un adhesivo nitrocel · lulòsic al 40% en acetona. Hay que ir colocando capas de vendas en diferentes sentidos, primero en vertical y después en perpendicular. Se deja secar y después de excavar la parte baja se introduce una superficie rígida.
B. Extracción en bloque.
Consiste en el levantamiento en bloque de todo el conjunto. Se inicia perfilando perfectamente el conjunto que se quiere extraer, retirando el sedimento periférico. También hay diferentes maneras de realizarlo:
- Con una caja de poliuretano expandido. Se elimina el exceso de tierra en la medida de lo posible y se cubre el objeto primero con plástico film, y luego con papel de aluminio. Se realiza con cartón unas paredes que lo cierren sin que toquen el objeto se añade la mezcla realizada de los dos componentes que forman el poliuretano expandido. Tapando la parte de encima con un cartón para así conseguir una superficie plana. Se gira el objeto y se traslada al laboratorio. Se puede hacer una caja doble al girarlo, en caso necesario.
o Es un material que no pesa
o Es caro y muy tóxico, no se puede utilizar con materiales húmedos o muy pesados.
- También se pueden utilizar planchas rígidas (mejor si se trata de material sintético). Hay que excavar el objeto dejando un margen de tierra a su alrededor, se encajona este bloque entre 4 planchas rígidas pasando otra por debajo, se consolida la estructura y se lleva al laboratorio.
- Bloque de yeso y estopa. Se corta el bloque de tierra que interese y se cubre con papel de aluminio sosteniendo con cinta aislante. Se coloca en la parte superior una capa de yeso, y con estopa y yeso se cubren las cuatro caras, se corta y se gira. Se repite la actuación en la cara que falta.
o Es demasiado pesado y se necesita mucha agua.
o Se puede humedecer el objeto.
- Se puede realizar un mixto de planchas rígidas y yeso.
C. Camas rígidas.
- Camas rígidas de resina y fibra: se necesita resina de poliéster y tela de fibra de vidrio. Una vez cubierto el objeto con plástico o papel de aluminio, se colocan las capas de fibra de vidrio, y la resina de poliéster alternativamente, y se deja que se seque. Es un método difícil tanto en su aplicación como en su eliminación.
- Cama rígida de cera, indicada para objetos de pequeñas dimensiones. Se necesita cera de abeja y se optativo aplicar alguna resina como colofonia o dammar para aportar dureza. Se aplica caliente y directamente sobre el objeto, a continuación se deja enfriar. Se impermeable lo que dificulta posibles tratamientos posteriores. Además hay que aplicarlo en caliente por lo que no resulta conveniente en objetos metálicos.
- Entablillado (gasa, algodón, tela, tablillas de madera). Se puede realizar con objetos planos. Excava en la zona del objeto y se deja en superficie, colocando una almohada formado por algodón recubierto por tela y sujeto por la gasa, sobre la pieza y por encima se coloca una tablilla, por debajo del objeto se realizan unos orificios en línea y se pasa la venda para finalmente levantar todo el conjunto.
Los sistemas de refuerzo se deberán adaptar a los problemas que puedan surgir durante la excavación. Hay que valorar bien las ventajas e inconvenientes de los diferentes métodos y evaluar la capacidad de resolución de problemas que supone su elección.
Los métodos deben adaptarse a las necesidades, no son inamovibles, y deben ser realizados por un profesional con experiencia y criterio.
Traslado y transporte.
Los objetos excavados, una vez extraídos deberán ser trasladados al laboratorio donde se procederá a su estudio y donde se le aplicarán los distintos tratamientos de conservación-restauración. Este proceso de traslado debe realizarse con total seguridad, evitando toda amenaza para los materiales.
- El embalaje debe tener las medidas necesarias para que no se mueva, se golpee o que quede demasiado estrecho.
- Todos los objetos deben ir etiquetados en su exterior para evitar abrir el envoltorio, al mismo tiempo, no se deben mezclar conjuntos u objetos fragmentados.
- Se recomienda proteger todos los materiales de la incidencia de luz, mantener la humedad relativa y la temperatura que pida cada material. Por eso, hay que adaptarse al estado en el que se encuentra el objeto (seco, húmedo, saturado de agua).
- La humedad relativa no puede superar en ningún momento el 65%.
- Para trasladar las piezas se puede emplear los métodos de levantamiento y extracción citados antes, ya que amortiguan los golpes.
- Los materiales empleados en el traslado deben ser inertes, (bolsas de polietileno) El cartón y la madera emiten gases que pueden afectar a los materiales. Hay que evitar algodón, papel higiénico etc.
Tratamientos específicos.
Los tratamientos de conservación en el yacimiento pueden tener variables específicas que dependen de las características propias de los materiales que se encuentran: su naturaleza, su proceso de manufactura, las alteraciones sufridas y el contexto en el que se encuentran.
A. MADERA.
La madera que puede aparecer durante la excavación suele presentar un estado de fragilidad física debido a su vulnerabilidad ante cambios de temperatura y HR.
Las medidas que se apliquen al momento en que los objetos de madera son encontrados serán definitivas en la conservación de estos materiales.
- La madera seca hay que conservarla seca y la húmeda, húmeda.
- Hay que protegerla de los rayos del sol.
- Hay que conservarla en recipientes cerrados y si se extrajera en bloque se aconseja mantener el sedimento que la rodea.
- La madera saturada de agua debe mantenerse en todo momento en esta agua, en un recipiente cerrado y con una bioàcida o a temperaturas por debajo de los 8 º C ya un 55% de HR.
- La madera saturada de agua es muy delicada, de esta manera hay que levantarla de forma segura, evitando roturas y deformaciones.
- Si se encuentra seca se puede reforzar con una cama rígido o con espuma de poliuretano protegiendo la superficie con plástico o papel de aluminio.
- Para preservar el objetos de cambios bruscos de humedad relativa y temperatura, y para prevenir la aparición de fisuras y grietas en caso de que la humedad del objeto sea superior que el exterior se utilizarán plásticos para envolver el objeto y frenar la pérdida de agua hasta conseguir el equilibrio del objeto con el nuevo entorno. Aunque este proceso puede resultar correcto, hay que vigilar la aparición de hongos. Por esta razón no se recomienda que se deje el objeto más tiempo del necesario en tales condiciones.
- No hay que mezclarla con otros objetos arqueológicos.
- La limpieza, únicamente si es imprescindible, se realizará con pinceles y brochas suaves, evitando el uso de instrumentos cortantes.
- Nunca se bañará la madera seca, y la húmeda o saturada se limpiará con su misma humedad y agua.
- Los embalajes para extraer de madera:
o Base rígida que soporte el peso del objeto, ya que algunos objetos no soportan su peso y al moverlos se fracturan.
o No realizar presión sobre la superficie, ya que se marca fácilmente.
o Se puede usar la técnica de bloque con cualquiera de los materiales mencionados anteriormente.
o En caso de las condiciones de excavación no permita la extracción en bloque de grandes objetos fragmentados se documentarán extrae de uno a uno los fragmentos recogiendo toda la información para poder intervenir posteriormente en el laboratorio.
o Se puede usar plásticos y acetatos para evitar forzar los objetos.
- Embalajes para el transporte:
o Recipientes de dimensiones adecuadas y con material amortiguador para evitar golpes.
o En objetos húmedos se transportarán en recipientes con agua o rodeados con espuma húmeda. En ningún caso se deben atar ya que podría marcar la superficie.
B. MACRORESTES VEGETALES Y FIBRAS.
Hay pocos documentos que traten sobre la conservación y restauración de estos materiales, ya que son poco usuales en una excavación, aunque eso no significa que no puedan aparecer, por lo que hay que estar preparados, porque su fragilidad y el desconocimiento nos pueden hacer perder un material de suma importancia.
- Realizar una limpieza mecánica con un pincel nuevo y por el suave para eliminar los restos de tierra superficial y dejar a la vista todo el objeto.
- Si la condición física del material lo permite se colocará un soporte rígido, nunca se levantará de los extremos porque se podría romper y desmontar.
- Si no se encuentra en buen estado se secará en bloque, excavando los alrededores de la pieza para liberarlo, a continuación se consolidará con plástico y gasas enyesadas y se introducirá una lámina que actúe de apoyo.
- Se pueden utilizar para levantar una hoja de acetato o de carbón según las dimensiones de las fibras.
- Se debe mantener en un ambiente igual al contexto donde se localizó y se irá modificando poco a poco.
- No se debe emplear consolidantes adhesivos, porque se eliminará la posibilidad de realizar algunas analíticas. Aunque en el caso de que sea imprescindible se puede usar Paraloid-B72, el 3% y 5% en acetona siempre recogiendo muestra antes, para la realización de analíticas.
- Si la consolidación con Paraloid-B72 no es suficiente se pueden añadir gasas en tiras y seguir aplicando el consolidando.
- Después de la extracción será preciso mantenerlo embalado con materiales inertes. pH neutro. Nunca cerca de algodón, estopa, papel de aluminio, maderas o láminas de metal. Además se
guardarán en contenedores que no sean electroestáticos.
- En caso de que se trate de material húmedo se deberá intentar secar de golpe para que los tejidos se endurecerán.
C. HUESO Y MARFIL.
- Como todo material orgánico se debe proteger del sol.
- Si están húmedos deben secar lenta y progresivamente la sombra y en ambientes frescos.
- La toma de muestras se deben realizar antes de iniciar cualquier tratamiento.
- La limpieza mecánica se realizará con instrumental que no dañe a la superficie del hueso, (pinceles y herramientas inalámbricas).
- Si es preciso consolidarlos antes de su extracción se utilizará una disolución acuosa si están húmedos (mowilith, Primal AC-33) o no acuosa Paraloid-B 72 si están secos.
- Las limpiezas se harán con una mezcla de 50% de agua, 50% de alcohol en las húmedas, se sustituirá el agua por acetona en las secas.
- Según la dimensión y el peso se pueden utilizar diferentes métodos de extracción.
o Si se encuentran huesos largos o cráneos debilidades se pueden añadir tiras de gasa y consolidarlas.
o En caso de que sean conjuntos de huesos más o menos en disposición se pueden extraer en bloque, con gasas enyesadas o poliuretano expandido, después de envolverlos previamente con film de plástico. Aunque se puede producir humedad en los huesos.
- Hay que tener en cuenta que no se deben manipular en ningún momento sin guantes de látex, porque se limitaría la realización de análisis de ADN
- Cualquier tratamiento que se realice debe ser autorizado por un antropólogo físico.
D. CUERO.
- No suele encontrarse en abundancia ni en grandes fragmentos, por lo que la extracción resulta más sencilla.
- El cuero húmedo o saturado de agua se puede deshacer si se manipula incorrectamente, por lo que deberán extremar las precauciones, se deberá controlar el ambiente y evitar cambios
bruscos.
- En caso de que no se pueda extraer se pueden aplicar alguna tira con consolidando para aportarle un poco de consistencia.
E. CERÁMICA.
- El mayor problema de la cerámica es la cristalización de sales, por lo que se recomienda evitar la incidencia de luz solar y los cambios bruscos de humedad y temperatura.
- Si la cerámica se encuentra llena se dejará el sedimentos interior para asegurar que se mantenga estable, y contrarrestar las fuerzas.
- El proceso de extracción esta bastante estandarizado porque es uno de los materiales más comunes en excavaciones arqueológicas.
- Las piezas enteras, fragmentadas o no deben ser excavadas por todos sus lados, hay que dejar un pequeño escalón de 2 o 3 cm.
- Después de eso se ha de comprobar si presenta ningún tratamiento de superficie decorativa, engobe, pinturas etc. Y hay que comprobar la solubilidad de los pigmentos al agua, alcohol,
acetona etc. Para saber que método de extracción es el más correcto. Y si en cualquier caso afectaría posteriormente a la pieza.
- En todo caso cualquiera de los métodos explicados de engasat o extracción en bloque puede ser usada, pero hay un estudio previo de la situación del objeto, y las posibilidades de excavación.
F. METALES.
- La conservación del objeto metálico se inicia en el mismo momento que se produce el hallazgo por lo que se debe realizar todas las actuaciones con precauciones, porque no sufra ningún degradación durante este momento.
- Los metales se pueden encontrar sanos, parcial o totalmente oxidados, por lo que la reactivación del proceso de deterioro puede ocasionar daños importantes. Hay que tener en
cuenta que a mayor corrosión, mayor fragilidad.
- Se deben proteger los objetos de la lluvia y del sol.
- Usar únicamente utensilios de plástico que no dañen la superficie del metal.
- Durante la excavación mantener la tierra en las mismas condiciones en las que se encontró. Humedecer con agua si es preciso. Ya que si el objeto se encontraba en un entorno húmedo, este debe conservarse. Pero en ningún caso se debe humedecer para que se encuentre demasiado dura la tierra. A no ser que se use alcohol.
- Los metales subacuáticos no deben perder humedad hasta que se inicie el secado controlado.
- La extracción dependerá de la situación y forma del objeto y se podrá usar cualquiera de los sistemas indicados anteriormente que se adapte mejor a las necesidades del objeto.
- Hay que tener en cuenta que si son objetos pequeños que no presentan problemas de extracción deberán colocarse individualmente en bolsas herméticas de polietileno agujereadas e introducir en cajas de plástico herméticas con gel de sílice que se revisar una vez al mes.
G. VIDRIO.
- Es un material muy sensible que no debe ser tratado en el yacimiento si no en un taller de restauración.
- Si se ha de realizar una limpieza, en algunos casos se puede eliminar los restos de tierra con algún pincel suave. No se debe aplicar en ningún caso agua ya que disuelve el sílice, material constitutivo del vidrio, en todo caso se aplicará alcohol.
- Es un material muy sensible a la humedad, por lo que deberán controlarse las subidas bruscas de humedad.
- Los tratamientos en la excavación no es diferente de otros materiales inorgánicos, si se encuentra colmatado o fuertemente unido a la matriz de tierra este debe extraerse en conjunto y trabajar en el laboratorio.
- Los objetos pueden envolver en un papel de pH neutro, iamb papel de burbujas y en una bolsa de plástico. Además debe asegurarse de que no se produzcan movimientos bruscos, por lo que no viene de más añadir espuma en el recipiente en el que se desplace. No deben almacenarse a menos del 42% de humedad. Los cristales que no pueden ser extraídos manualmente pueden ser sacados en bloque con las mismas técnicas antes mencionadas.