Descripción

El yacimiento arqueológico de “Els Closos de Can Gaià” es un poblado de navetas (o naviformes según la terminología científica) de las que se conservan nueve perfectamente identificables aunque originalmente debieron existir más, como se puede intuir por algunos tramos de muros situados en la periferia del núcleo central. La disposición de las estructuras sobre el terreno es dispersa con una orientación muy similar (S-E).

El poblado fue construido hacia el 1700 BC, al inicio de la Edad del Bronce en las Islas Baleares, y fue habitado de forma ininterrumpida hasta el 850 BC, momento en el que los primeros talaiots ya estaban funcionando. Sin embargo, en momentos posteriores a esta fecha, se han documentado diferentes actividades en sus alrededores a lo largo de los años. Entre estas utilizaciones esporádicas destacan las que se realizaron durante la ocupación bizantina de Mallorca, en el período islámico y en épocas modernas y contemporáneas.

Situado a unos 700 m de distancia de la costa, los terrenos que lo rodean contienen arcillas muy rojizas y son muy pedregosos, apareciendo afloramientos constantes de la roca madre. Las condiciones climáticas tienen como característica más importante una muy reducida pluviometría, fenómeno que da lugar a una vegetación de garriga baja, con pocos pinos y muchos acebuches, lentiscos, romero y otras especies propias de la garriga mediterránea. Pero, tanto los continuos trabajos agrícolas que se llevaron a hasta mediados del s. XX como la reciente y sostenida urbanización del área ha destruido buena parte de la vegetación de la zona.

 

Panorámica general de las Navetas I y II